¿Somos una sociedad verdaderamente libre?
Hablar de libertad parece sencillo. La nombramos, la defendemos y la consideramos uno de los pilares fundamentales de nuestra democracia. Pero ¿alguna vez nos preguntamos qué significa ser verdaderamente libres? ¿Alcanza con tener derechos reconocidos en el papel si todavía hay personas que deben luchar a diario para que esos derechos sean respetados?

