En un fallo que genera una profunda indignación, la justicia decidió absolver a los cinco directivos e imputados por la explosión que, el 22 de septiembre de 2022, se cobró la vida de tres trabajadores: Víctor Herrera, Gonzalo Molina y Fernando Jara.
La jueza Vanessa Macedo Font fue la encargada de dar a conocer el veredicto. Sostuvo que, de acuerdo al análisis del tribunal, “los acusadores no lograron probar la causa de la explosión tal y como la describieron en la plataforma fáctica” y consideraron que “de la prueba producida en juicio no se manifiesta el dolo eventual afirmado por fiscalía y querella”.
El juicio se extendió durante 13 jornadas intercaladas entre el 14 de abril y el 5 de mayo. Declararon 45 testigos y se desistió de la participación de otros 36. En noviembre de 2025, quien era gerente general de la empresa había accedido a una suspensión de juicio a prueba por el término de un año y medio.
A pesar de las pruebas presentadas, el tribunal consideró que no se pudo acreditar la responsabilidad penal de los acusados en el siniestro. Esta decisión envía un mensaje alarmante sobre la seguridad en la industria: pareciera que la vida de los trabajadores no tiene responsables cuando las negligencias escalan a niveles gerenciales.
La indignación radica en que la explosión no fue un accidente imprevisible, sino el resultado de fallas que terminaron en una catástrofe evitable.

Comunicadora y amante del true crime, Locutora/conductora en «Kaos En La Mañana».

