“Splat!“ el nuevo disco de Deep Purple

Sin Jon Lord desde el 2012 y tampoco Ritchie Blackmore desde 1993. Lejísimo, por cierto, de aquella tríada que no solo escribió la mejor página de la historia de la púrpura profunda hacia dentro, sino también una de las mejores hacia fuera. Deep Purple continuó a pesar de las diásporas, porque hay tres que resisten el paso del tiempo. Ian Gillan, 80 años; Roger Glover, también e Ian Paice, 78. Fuerte promedio etario.

Imposible negar que «In Rock-Fireball-Machine Head» es de referencia en la historia del rock. El tiempo sucede con sus efectos, claro, pero Deep Purple ha sabido contrarrestar sus partidas a partir de una firme decisión de seguir, incluso después de la tempestuosa y definitiva partida de Blackmore, un rato con Joe Satriani, bastante más con Steve Morse y desde 2022 con el sorprendente Simon McBride, de 47 años.

Purple inaugura el milenio con un disco de nombre bizarro, «Bananas». En 2005 sobreviene el muy buen «Rapture of the Deep». Ocho años después, es el turno de «Now What?» Llegan luego en el que sin dudas es el período más prolífico en la larga historia de la banda «Infinite, Whoosh!», «Turning to crime», «=1» y el flamante «Splat!«, a la sazón vigésimo cuarto disco de Deep Purple, donde el trío Gillan-Glover-Paice parece ir por todo hasta el fin.

En este caso el disco, producido por Bob Ezrin, expresa en líneas generales más continuidades que rupturas con el sagrado pasado. Rompe un poco, sí, porque aparecen partes de piezas transformadoras. Una es ‘Scriblin` Gib`rish‘, por el uso inusual de sintetizadores y un ritmo funk no tan habitual. Otra es ‘The Beating of Wings‘, cuya impronta jazzera, fina, en el piano de Airey, apoya una buena canción, serena e introspectiva para los cánones de la banda.

En Deep Purple hay un estilo que no se modifica. Una esencia refractaria al paso del tiempo que impregna el rock con indudables reminiscencias provenientes de “Machine Head“, donde se nota mucho que Ailey y el “novato” Mc Bride entendieron todo. La esencia permea también a “Splat!”, por supuesto nada extraño a la entraña estética de la banda.

El pasado presente de Purple se extiende a ‘Guilt Trippin‘, donde impera la voz dura y aguda de Gillan que sorprende y es contundente. Las atemporales ‘Sacred Land‘, donde una gaita escocesa y un piano español activan un hechizo formidable; ‘The Lunatic‘, temazo en que a la energía de fábrica se le suma un tacto denso, intenso; y ‘Diablo‘, con otra notable participación del joven McBride, la voz de Gillan otra vez haciendo honor a la historia y Keith Urban como convidado en guitarra.

Deep Purple presentará, “Splat!”, en el Movistar Arena de Buenos Aires el jueves 10 de diciembre, como parte de una gira de 86 conciertos que abarca 28 países, es un trabajo de rock sólido. Su edición es digital, pero es también en vinilo de 180 gramos, con una funda desplegable, que incluye un libreto de 12 páginas, un CD digipak, tres vinilos exclusivos de 10 pulgadas con grabaciones en directo de su gira de 2024 y un sencillo exclusivo de 7”, como soporte de un tema extra. Un hallazgo llamado ‘Guinnesis‘.

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