Un análisis de orina de rutina podría cambiar el futuro de la salud renal en Argentina

 La hipertensión arterial y diabetes tipo 2, dos condiciones que afectan a millones de argentinos, van dañando silenciosamente pequeños vasos de los riñones y del corazón, favoreciendo el desarrollo de enfermedad renal crónica, insuficiencia cardiaca, infarto y ACV, por lo cual los expertos recomiendan ir a la consulta médica y realizarse controles de salud de rutina para prevenir cuadros que pongan en riesgo la vida.

El daño renal y el cardiovascular comparten mecanismos fisiopatológicos y la relación de albúmina-creatinina en orina (RAC) es una señal prematura de que esas vías están activándose, la cual puede detectarse en una prueba simple, accesible y de bajo costo, realizable en cualquier consultorio o laboratorio con una muestra de orina.

“La albuminuria significa pérdida de una proteína llamada albúmina por orina, lo cual no debiera suceder. Esta albúmina se pierde por orina porque los vasos sanguíneos renales se alteran y permiten su filtración al espacio urinario. Al compartir mecanismos comunes de daño vascular, tanto renal como global, eliminar albúmina en orina expresa daño renal y daño global/cardiovascular”, dijo el Dr. Carlos Castellaro, médico nefrólogo especialista en Hipertensión Arterial, integrante del servicio de Nefrología del CEMIC.

Asimismo, añadió: “Por eso, la presencia de albúmina en orina es un potente predictor tanto de daño renal como cardiovascular. Su utilidad es tan significativa que las principales sociedades científicas nacionales e internacionales vinculadas al riesgo renal y cardiovascular, recomiendan su medición en personas con hipertensión arterial, diabetes, obesidad, enfermedad cardiovascular o antecedentes familiares de ERC, entre otros. Dentro de un enfoque integral de salud cardiorrenal, la RAC debería realizarse al menos una vez al año, especialmente en quienes presentan estos factores de riesgo”.

Sin embargo, esta prueba es subutilizada, lo que implica que miles de argentinos podrían estar viviendo con daño renal no diagnosticado hasta etapas avanzadas, cuando las posibilidades de tratamiento son más limitadas.

“Anticiparse al daño renal puede modificar la evolución de la enfermedad renal crónica, prevenir hospitalizaciones, reducir el riesgo de eventos cardiovasculares y evitar, en muchos casos, la necesidad de tratamientos sustitutivos como diálisis o trasplante”, agregó la Dra. Marina Papaginovic Leiva, nefróloga y especialista en medicina interna, médica de planta del servicio de Nefrología del Hospital Churruca-Visca.

Un problema que ya es visible en Argentina

El panorama epidemiológico del país subraya la importancia de esta estrategia de detección. Según datos del estudio Renata 2, la hipertensión arterial afecta a cerca de 4 de cada 10 argentinos entre 30 y 79 años, y alrededor del 40% desconoce su diagnóstico. Además, la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo mostró que la diabetes tipo 2 afecta a 1 de cada 10 argentinos mayores de 18 años.

Según la Dra. Papaginovic Leiva, estas entidades “dañan al riñón constituyendo las principales causas de enfermedad renal crónica e ingreso a diálisis en nuestro país” y agregó: “El daño es progresivo y silencioso durante años. En ese transcurso, el daño renal se instala y, si no se detecta a tiempo, puede generar complicaciones severas y costosas tanto para los pacientes como para el sistema de salud”.

“En nuestro país y en el mundo, la obesidad, la hipertensión y la diabetes son altamente prevalentes. Es fundamental poder contar con una herramienta de simple aplicación que permita un diagnóstico precoz, pero por sobre todo intervenciones efectivas y oportunas. Intervenir precozmente en las poblaciones de riesgo es poder cambiar el curso de la historia. Es posponer o nunca alcanzar terapias de sustitución renal como la diálisis y es prevenir los eventos y el daño cardiovascular. El desafío es lograr que las personas vuelvan a hacerse controles simples y de rutina”, concluyó el Dr. Castellaro.

En tanto, la campaña global Detect the SOS (Detectar el SOS) para promover la detección temprana del daño renal y cardiovascular, pone en evidencia un dato clave: una simple muestra de orina puede revelar riesgos ocultos antes de que aparezcan síntomas clínicos.

La iniciativa estrenará su spot durante el Super Bowl el domingo 8 de febrero, cuenta con la actuación de Sofía Vergara y Octavia Spencer, quienes comparten historias personales y destacan que hay que prestar atención a las señales que puede darnos nuestro cuerpo y que debemos hablar con el médico sobre determinados controles de salud específicos.

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