La verdadera paralización ya la hizo el Gobierno provincial. Es el Gobierno de Weretilneck y su Ministro de Salud Thalasselis quienes vienen vaciando sistemáticamente hospitales y centros de salud, recortando recursos humanos, congelando salarios hace 8 meses y dejando sin insumos los servicios esenciales.
Este 11 de junio paran para visibilizar lo que ya no funciona. Lo que colapsa a diario por decisión política. Lo que no quieren mostrar, pero viven en cada hospital y podemos corroborar fácilmente sin necesidad de profundizar en cada Hospital.
Privatizan la Salud sin decirlo: no con leyes, sino con abandono planificado. Hace ocho meses que los salarios están congelados. Están dejando morir lo público para luego decir que “no sirve”.
La salud no se negocia. Se defiende. En la calle. Y en voz alta.

