Boca dio un paso clave en su objetivo de avanzar a la siguiente fase de la Copa Sudamericana al imponerse por 3 a 1 frente a Deportes Recoleta en el encuentro de ida. El equipo conducido por el cuerpo técnico xeneize debió sobreponerse a un arranque adverso para terminar construyendo una victoria sólida que le permite viajar al partido de vuelta con un margen de tranquilidad considerable.
El trámite del partido comenzó cuesta arriba para el conjunto local. Durante la primera mitad, Boca lució inconexo en la elaboración de juego y dejó espacios en el retroceso que fueron aprovechados por el elenco paraguayo. A través de una jugada de pelota parada mal resuelta por la zaga xeneize, Recoleta dio el golpe en la Bombonera y se puso en ventaja de forma sorpresiva, dejando expuestas las dudas defensivas del equipo argentino antes del descanso.
Sin embargo, el entretiempo funcionó como un punto de quiebre. En la segunda etapa, Boca salió con una postura mucho más agresiva, adelantó sus líneas en el campo rival y rápidamente encontró la efectividad que le había faltado en los primeros 45 minutos:
La ráfaga del empate: Con mayor velocidad por las bandas y la presión alta sobre la salida rival, el equipo local acorraló a Recoleta y no tardó en conseguir la igualdad gracias a un remate preciso dentro del área.
Dominio total y remontada: Con el envión anímico a favor y el empuje de su gente, Boca dio vuelta el resultado aprovechando los desajustes físicos del visitante, imponiendo la jerarquía individual de sus atacantes para sellar el 3-1 definitivo.
Panorama para la vuelta: El triunfo le da aire al Xeneize para encarar la revancha en condición de visitante, sabiendo que una diferencia de dos goles obliga al conjunto paraguayo a hacer un esfuerzo mayúsculo para revertir la serie.
Con este resultado, Boca cumplió con la tarea en casa, corrigió los errores a tiempo y dejó encaminada su clasificación a los cuartos de final del certamen continental.

